Consejos para gestionar a tu equipo remoto

Consejos para líderes que gestionan equipos virtuales

consejos-lideres-gestionan-equipos-virtuales

©BigStock

Actualizado 09 | 10 | 2020 12:45

Gestión equipos virtuales

Cuando la pandemia se hizo realidad en marzo de 2020 y tuvimos que quedarnos en casa, los entornos y las prácticas estándar del lugar de trabajo se detuvieron de golpe. Casi todas las personas que pudieron realizar la transición al trabajo remoto lo hicieron en muy poco tiempo. Si bien el trabajo remoto era un concepto conocido para muchos, otros tuvieron que acoplarse a marchas forzadas.

A continuación, te ofrecemos algunos consejos para gestionar a tu equipo remoto.

  • Contratar a las personas adecuadas es fundamental. Además de los conocimientos y habilidades adecuados para el puesto específico, debes buscar candidatos con una sólida madurez profesional y la capacidad de hacer avanzar los proyectos de forma autónoma. Haz preguntas durante la entrevista para ayudarte a determinar lo automotivado e ingenioso que es cada candidato.
  • Confía en tu gente. Los contrataste porque eran candidatos fuertes capaces de hacer el trabajo. Eso significa que no debes microgestionar o monitorear cómo pasan su tiempo solo porque no están en el mismo espacio físico de oficina que tú. Si te encuentras deslizándote en esta práctica, da un paso atrás y reflexiona por qué. ¿Estás teniendo dificultades para dejar de controlar la forma en que se hacen las cosas? ¿Te estás comunicando de forma eficaz? ¿O es que realmente no son tan ingeniosos como dijeron durante el proceso de entrevista? Si hay problemas de confianza, es mejor cortarlos de raíz lo antes posible.
  • La comunicación es clave. Descubre cómo les gusta comunicarse a los miembros de tu equipo. ¿Prefieren un mensaje de texto rápido cuando necesitan algo? ¿Necesitan llamadas para elaborar estrategias y responder preguntas importantes? ¿Optan por el correo electrónico para consultar los detalles? Hazles saber también cómo prefieres que se comuniquen contigo.
  • Las herramientas y aplicaciones tecnológicas son tus aliadas. Google Docs permite la colaboración. Slack te permite comunicarte de forma rápida e instantánea. Zoom facilita señales visuales que pueden ser tan integrales para la comunicación. Asana y Trello te permiten hacer avanzar los proyectos como equipo. Aunque todos estamos experimentando un poco de fatiga virtual, estas herramientas son fundamentales para el éxito de los equipos remotos.
  • Los rituales son útiles para ti y tu equipo. Los rituales pueden incluir trazar tu plan para la semana los lunes por la mañana, establecer tus intenciones y contemplar tus tareas importantes para la semana. Resumir el final de la semana revisando tus logros, observando los próximos pasos críticos en los proyectos en los que estás trabajando y creando nuevas tareas pendientes puede ayudarte a despejar la cabeza y descansar el fin de semana.
  • Sé dueño de tu propio horario y deja que las personas sean dueños del suyo. Una de las primeras lecciones de gran parte del mundo que se está desplazando hacia el trabajo remoto es que las reuniones deben estar justificadas. Todo lo que pueda trasladarse al correo electrónico o al software de gestión de proyectos debe trasladarse para que puedas dedicar más tiempo a cumplir con tus prioridades. Busca la forma en que tu horario sea más productivo y permite que otros hagan lo mismo.
  • Construye conexiones personales. Para construir conexiones reales de manera virtual, debes hacer un esfuerzo adicional para conocer a las personas fuera del trabajo. Conoce sus familias, sus experiencias o cualquier viaje divertido que hayan experimentado. Incluso algo tan simple como preguntar qué hicieron durante el fin de semana puede ayudarte a establecer una conexión con su vida personal.
  • Es posible construir una cultura de equipo de forma remota. Hay muchas formas significativas de construir un sentido de equipo, incluso si no podéis estar juntos en persona. Encuentra oportunidades para reunir a tu equipo virtualmente a través de Zoom, Google Meet o Facebook Messenger, y explora formas para conoceros mejor.
  • Estate disponible. Probablemente uno de los mayores desafíos de la gestión remota es que no tienes las mismas oportunidades de presenciar esas formas de comunicación más sutiles que pueden ayudarte a saber cómo se siente alguien, es decir, el lenguaje corporal y el tono de voz. Asegúrate de consultar con frecuencia con tus empleados y preguntarles cómo están. También es una buena idea fijar pequeñas reuniones con tu empleados para charlar con ellos de forma independiente.
  • No estés disponible. Como líder, modelas las prioridades y expectativas de la organización con tus palabras y acciones. Tómate un descanso cuando lo necesites y diles a tus empleados que deben hacer lo mismo. Sé directo sobre las expectativas sobre el cuidado personal, los descansos y el tiempo libre. Aplaude a las personas por tomarse un tiempo libre, por tomar descansos para caminar durante el día y por cerrar la sesión a una hora apropiada. Un “peligro” de trabajar virtualmente es la facilidad con la que puedes verte atrapado en trabajar muchas más horas de lo que lo harías en un entorno de oficina física, donde el “tiempo de descanso” es mucho más simbólico. ¿No quieres que tus empleados trabajen después de las 6 de la tarde? Entonces no les envíes correos electrónicos a las 9. Tú sientas el precedente para esto. Tus empleados seguirán tu ejemplo.

Me interesa

 


Cargando noticia...