Antes de embarcarte en cualquier desarrollo de tu MVP, debes definir tu audiencia, identificar su problema y desarrollar un producto que lo resuelva

Procedimiento para crear un producto mínimo viable ganador

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Actualizado 26 | 06 | 2023 06:00

Producto mínimo viable

Un producto mínimo viable (MVP) es una versión básica de un nuevo producto que presenta características mínimas imprescindibles que satisfarán a tus clientes iniciales. El MVP le permite a tu equipo recopilar el máximo conocimiento de los clientes con el mínimo esfuerzo. Permite un tiempo de comercialización más rápido, alienta a los primeros usuarios y también logra un mejor ajuste al mercado desde el principio.

A continuación, descubrimos el procedimiento de un MVP ganador.

  1. Conoce la audiencia objetivo y el segmento de clientes

Antes de embarcarte en cualquier desarrollo de tu MVP, debes definir tu audiencia, identificar su problema y desarrollar un producto que lo resuelva. Centrarte en un mercado específico en lugar de crear un producto para todos, brinda la mejor oportunidad de éxito.

Para ayudar a identificar compradores potenciales, debes hacer preguntas como:

  • ¿Quiénes son?
  • ¿Dónde viven?
  • ¿Por qué y cómo compran?
  1. Conoce las necesidades y preferencias de los clientes

Ahora que has identificado tu segmento de clientes objetivo, debes realizar una investigación de mercado exhaustiva para asegurarte de que tu producto satisfaga las necesidades de los usuarios.

Una de las formas más fáciles y completas de obtener información sobre tu audiencia es a través de encuestas. También debes monitorear a tus competidores y definir cómo tu producto satisface una necesidad particular o resuelve un problema específico.

  1. Averigua tu propuesta de valor y características principales

Tu propuesta de valor es una declaración simple que explica cómo tu producto satisface una necesidad y comunica por qué los compradores deberían elegir tu empresa. Destaca cómo el producto aporta valor a tu público objetivo y se diferencia de cualquier otro en el mercado.

Para tener las mejores posibilidades de éxito, debes evaluar varias versiones de tu propuesta de valor para los clientes. El objetivo de un MVP es crear la versión funcional más pequeña de tu producto, por lo que deberás identificar qué características son esenciales y cuáles es «bueno tener» para iteraciones posteriores del producto.

Existen varias estrategias para priorizar características, pero una de las más eficientes es el método MoSCoW. Cada característica debe encajar en una de las cuatro categorías: imprescindible, debería tener, podría tener y no tendrá.

  1. Mantén el MVP simple y enfocado

La priorización de características es una parte esencial del proceso de desarrollo. Ya sea que utilices el método MoSCoW u otro enfoque, mantener tu MVP simple y enfocado es crucial. Cada miembro del equipo, incluido el gerente del proyecto, el analista comercial y el cliente, tiene un papel que desempeñar en este proceso.

Al apegarte a un método probado y comprobado, como el enfoque MoSCoW, puedes evitar ser influenciado por la voz más alta en la sala, o tener la tentación de incluir funciones específicas solo porque tus competidores las están usando o se adhieren a las últimas tendencias.

  1. Diseña una interfaz fácil de usar

Es importante recordar que un MVP debe ser mínimo y viable. Muchas empresas no cumplen con este último requisito al escatimar en la etapa de diseño y alcance. El diseño de una interfaz fácil de usar te permitirá exhibir tu producto de la mejor manera posible.

Concéntrate en los principios básicos del diseño visual: unidad, equilibrio, jerarquía, proporción, énfasis y contraste. Trabaja con un diseñador de experiencia de usuario (UX) para asegurarte de que tu interfaz cumpla con todos estos requisitos, al tiempo que satisfaces las necesidades y los puntos débiles de tu cliente.

  1. Apunta a una iteración y prueba rápidas

La prueba y evaluación iterativa rápida (RITE) es un método de prueba de usabilidad que implica evaluar un producto (que debería ser una solución a un problema de usabilidad) rápida y repetidamente. Además de identificar problemas de usabilidad, podrás reaccionar rápidamente y probar soluciones innovadoras que los aborden.

Probar e iterar rápidamente es una parte importante del proceso de desarrollo de productos, ya que te permite identificar elementos que funcionan y elementos que no, lo que te ayuda a evitar invertir tiempo, recursos y dinero en productos impopulares.

  1. Actualiza continuamente el MVP en función de los comentarios de los clientes

Debes recopilar los comentarios de los usuarios finales tanto cualitativos como cuantitativos. El propósito es aprender de tus clientes, tomar en cuenta las quejas y saber qué características distraen la atención de la propuesta de valor.

La forma más efectiva de medir el éxito en primera instancia es identificar cuántas personas en tu mercado objetivo han utilizado el MVP. ¿Hay suficiente interés para justificar la inversión más allá del MVP? Si no, ¿podrías reelaborar tu idea y refinarla aún más? Luego, deberás establecer metas y métricas claras, con una estrategia para monitorear y escalar.

A medida que conviertes tu MVP en un producto completo, continúa realizando un seguimiento del comportamiento, las interacciones y las bajas de tus usuarios. Con base en esto, puedes determinar si tienes las personas, la infraestructura y el inventario para responder a la demanda y el éxito de los clientes. Considera si necesitarás implementar automatización, servicios en la nube escalables o centros de contacto virtuales.

  1. Establece metas y métricas claras para el éxito

Debes monitorear el progreso durante un período sostenido. A partir de esto, puedes comparar, realizar revisiones periódicas y ajustar tu estrategia en respuesta a tus hallazgos.

Las métricas comunes para los MVP incluyen:

  • Tasa de conversión: ¿Cuántos visitantes de tu página web, landing page o cualquier otra plataforma se convierten en clientes?
  • Retorno de la inversión: ¿El valor creado se corresponde con los costes?
  • Tasa de referencia: ¿Dónde están tus mercados con mejor desempeño?
  • Tasas de retención: ¿Cuántos clientes continuarían usando tu producto?
  • Puntuaciones de satisfacción del usuario: cuanto más alta sea la puntuación, más feliz será el cliente.

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