Algunas mentalidades de victimismo más comunes

5 creencias que debes descartar cuando estés buscando trabajo

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Actualizado 20 | 11 | 2018 07:00

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Cuando las cosas se ponen difíciles, es fácil sucumbir a los pensamientos negativos. Pero debes hacer todo lo posible por superar estas mentalidades que pueden ser perjudiciales para tu búsqueda de empleo.

Todos tenemos diferentes filtros a través de los cuales vemos el mundo que influye en nuestras actitudes y comportamientos. Un filtro que es común a muchos es el de “víctima”. Cuando las circunstancias se vuelven difíciles, a veces usamos este “filtro de víctima” para aliviar ciertos moratones del ego que experimentamos. Este filtro nos lleva a sentirnos victimizados por eventos percibidos como fuera de nuestro control.

Al pasar por el proceso de entrevista, nos sometemos a todo tipo de vulnerabilidades que pueden obligarnos a jugar la carta de víctima. Este tipo de mentalidad puede ser especialmente perjudicial cuando se manifiesta durante una búsqueda de empleo.

Como candidato/a, es tu trabajo asegurarte de que:

  • Eres capaz de articularte profesionalmente y vender tus experiencias.
  • Tus documentos profesionales cuentan una historia clara y formateada.
  • Estás preparado/a para cada entrevista.

Si no puedes marcar estas casillas, entonces hay trabajo por hacer más allá de ajustar tu actitud.

Sin embargo, si estás seguro/a de haber cumplido con los criterios mencionados anteriormente y aún experimentas el rechazo de la entrevista, es importante contrarrestar los pensamientos negativos que puedan surgir.

Veamos algunas mentalidades de victimismo más comunes.

“No me quieren ayudar”

La gente suele ser bien intencionada y dispuesta a ayudar.

Antes de suponer que alguien hace todo lo posible para evitar ayudarte, considera que puede que simplemente lo hayan olvidado o que tu enfoque no haya funcionado.

Las personas se inundan de mensajes todo el día, por lo que tu trabajo es ser cuidadoso/a a la hora de destacar el tuyo.

“No tengo la experiencia adecuada”

Las descripciones de puestos a menudo establecen una lista de deseos de cualidades requeridas de los candidatos que son más aspiracionales que obligatorias.

Si bien es posible que no tengas los años de experiencia, tu conjunto de habilidades aún podría ajustarse al perfil del puesto determinado.

Menos experiencia también significa un menor nivel salarial, lo que puede ser una ventaja para una organización.

Divide la descripción del trabajo en tareas, y si crees que podrías tener éxito en cada área, no dudes en presentar tu solicitud.

Replantea tus pensamientos a: “No puedo cambiar mi experiencia laboral, pero si me rechazan, al menos lo hice”.

“La búsqueda de empleo es difícil para alguien como yo”

Resulta tentador pensar que eres la única persona que está luchando por abrirse camino en el mundo laboral.

Es necesario reconocer que la búsqueda de empleo es difícil para todos.

Necesitarás desarrollar la confianza para superar los contratiempos y volver a la carga.

Replantea tus pensamientos para decir: “Aunque la búsqueda de empleo sea difícil para todos, mostraré empatía y ayudaré a aquellos en su búsqueda de trabajo siempre que pueda”.

“Me han rechazado tantas veces que no es justo”

Cuando una organización toma una decisión sobre quién obtiene el trabajo, es posible que la decisión no siempre se base en criterios que sean transparentes para ti.

Aunque el resultado podría no ser lo que esperabas, siempre hay algo que aprender y una habilidad tangible que se puede obtener a través de cada entrevista.

Supón que la competencia es dura y no puedes predecir cómo se desarrollarán las cosas. Concéntrate en lo que puedes aprender de cada entrevista y úsalo para avanzar.

Replantea tu pensamiento para decir: “He sido rechazado/a tantos veces, pero he aprendido de cada rechazo, y sé que todo lo que se necesita es que una persona diga que sí”.

“Nunca voy a conseguir el trabajo que quiero”

Si bien necesitas proyectar la confianza de que tendrás éxito, es importante monitorizar tus expectativas y ser realista en cuanto a la posibilidad de que las cosas no funcionen.

Las entrevistas se deben ver como una actuación de “entregar lo mejor de ti”. En algún momento, tienes que decir: “lo hice lo mejor que pude”, y eso es una útil medida para no sentirse derrotado/a.

Replantea tus pensamientos para pensar: “Con el tiempo conseguiré el trabajo correcto, y acepto que puede llevar tiempo, compromiso y valor por mi parte”.

Es normal disfrutar de algunos actos de compasión necesarios. Sin embargo, el desarrollo profesional requiere dureza mental, fortaleza para recuperarse y conciencia de sí mismo/a para reconocer tus propias debilidades o por qué las cosas no funcionaron.

El rechazo es una parte inevitable del proceso, y por lo tanto, mientras más rápido aprendas a recuperarte y replantearte las estrategias, más éxito tendrás.

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