Las PYMEs deben cambiar de mentalidad y diseñar planes personalizados que les permitan desarrollar su actividad en función de estos criterios.

Social y responsable, así será la empresa del futuro

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Actualizado 06 | 08 | 2021 11:01

Uno de los muchos consejos que nos dejó el inolvidable Walt Disney instaba a preguntarse “si lo que estás haciendo hoy te acerca al lugar donde quieres estar mañana”. Y este consejo se traslada también al emprendimiento. Una empresa será más valiosa si sus actividades repercuten positivamente en la sociedad.

Sus inversiones y forma de crecimiento han de ser socialmente responsables. El respeto al medioambiente y al bienestar de los ciudadanos son criterios tan importantes como los valores financieros y hoy es más verdad que nunca.

A finales de 2018 se publicaba la Ley 11/2018 en materia de Información No Financiera y Diversidad. Enmarcada dentro de la Directiva Europea, la Ley obliga desde 2021 a las compañías de más de 250 empleados a informar, entre otros aspectos, sobre su comportamiento acerca de la contaminación, la lucha contra el cambio climático o la protección de la biodiversidad, entre otros.

En materia social, la Ley requiere informar sobre las medidas que se aplican en relación al respeto y prevención respecto a los Derechos Humanos, los compromisos con el derecho sostenible y su impacto en el empleo y las medidas que se toman para la salud y seguridad de los consumidores.

Ha pasado el tiempo en que el éxito de una empresa se medía exclusivamente por sus resultados financieros. Hoy los emprendimientos pueden considerarse exitosos si generan beneficios económicos, pero también para la sociedad en que enmarcan su actividad.

Y aunque la Ley 11/2018 solo señale que informar sobre esto es obligatorio para las grandes empresas, también las PYMEs deben tenerlo muy en cuenta. Estos beneficios sociales son, en cierto modo, la garantía de su crecimiento a medio plazo y de su nueva ventaja competitiva.

Esta nueva fórmula de desarrollo de trabajo es también una oportunidad, tal y como nos comenta Susana Gállego, fundadora de Vitae Solutions: “La oportunidad que da este nuevo marco de trabajo de cuidarnos entre nosotros es única y merece la pena vivirla por todas las empresas”, indica Susana. 

Los criterios ESG, en el ADN de las empresas modernas

En el marco de la generación de empresas socialmente responsables, el futuro de las compañías pasa por la aplicación en ellas, sean del tamaño que sean, de los criterios ESG en sus inversiones. ESG son las siglas en inglés de environmental’, ‘social’ y ‘governance’. O lo que es lo mismo, vehicular la estrategia de la compañía, su oportunidad de financiación y su crecimiento económico al desarrollo de un compromiso con el medioambiente (E), el valor social hacia la comunidad (S) y la ética y gobierno internos (G).

Tradicionalmente, se consideraba que una empresa era rentable para invertir en función del retorno de capital. En un futuro, los ratios financieros seguirán siendo fundamentales, pero para conseguir financiación las empresas deberán pasar un examen de sostenibilidad y compromiso social. Ya hoy muchos inversores y fondos de capital exigen demostrar que se siguen los criterios ESG para invertir en las compañías.

En España, las PYMEs conforman el 99% del tejido empresarial. Muchas de ellas han de cambiar su mentalidad para acceder a la financiación que les permitirá tener un crecimiento sostenido. Asumir los criterios ESG será la única garantía de recibir las inversiones que necesitan.

“La pregunta que deberíamos hacernos es cuán grande sería la ola de beneficio colectivo si todas aplicaran estos criterios en cualquier medida, por pequeña que esta fuera”, comenta Susana Gállego. Quizá aún no todas estén preparadas. Pero han de ir avanzando poco a poco para alcanzar la aplicación de los criterios.

“Se empieza paso a paso, con objetivos realistas y asumibles y, sobre todo, en función de las necesidades de cada PYME y de su capacidad humana y financiera. La clave: el diseño de un plan personalizado”, indica Susana Gállego.

Lo que está claro es que la tendencia es imparable y la empresa del futuro será social y responsable o no será. El sector financiero parece haberse dado cuenta de que en un planeta enfermo solo puede crecer una economía enferma. Esta misma idea ya la expresó hace años el prestigioso científico estadounidense Guy R. McPherson: “Si realmente crees que el medio ambiente es menos importante que la economía, intenta aguantar la respiración mientras cuentas tu dinero”.

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