Alcanzar el crecimiento inclusivo sigue siendo el objetivo primordial

El sistema financiero y monetario global en 2030

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Actualizado 03 | 09 | 2018 07:00

Sistema financiero

El Consejo Mundial sobre el Futuro de los Sistemas Financieros y Monetarios (The Global Future Council on Financial and Monetary Systems) publicó este informe, “El sistema financiero y monetario global en 2030”, destacando tres aspectos clave de los riesgos y desafíos asociados con las dos fuerzas aparentemente opuestas de descentralización e integración, a las cuales la arquitectura financiera internacional deberá adaptarse: 1) desafíos regulatorios; 2) la transformación del sistema financiero a través de la digitalización; y 3) riesgos macroeconómicos actuales.

El sistema financiero y monetario mundial se encuentra en una encrucijada. Una década después del comienzo de la crisis financiera mundial, la economía mundial está mostrando signos de recuperación. El crecimiento en 2017 fue amplio, acelerándose en aproximadamente el 75% de todos los países. Impulsado por una recuperación en la inversión, el crecimiento del comercio mundial se recuperó desde su punto más bajo en 2001. Las perspectivas económicas mejoradas, en una era de tasas de interés bajas, han impulsado las valoraciones de acciones y las perspectivas de crecimiento para 2018 y 2019 también son robustas.

Sin embargo, quedan desafíos significativos. Según cifras per cápita, el crecimiento en casi la mitad de las economías emergentes fue inferior al de las economías avanzadas, y hasta la cuarta parte de los países en desarrollo ha experimentado descensos. Además, la participación laboral de los ingresos continúa disminuyendo a nivel mundial, ya que los rendimientos del capital contribuyen cada vez más a los ingresos globales. Por lo tanto, alcanzar el crecimiento inclusivo sigue siendo el objetivo primordial.

Para enfrentar estos desafíos, el sistema financiero global debe equilibrar dos fuerzas aparentemente opuestas: la descentralización y la integración. Para evitar una excesiva fragmentación y fragmentación sistémica, la arquitectura financiera internacional deberá adaptarse.

Valor para la sociedad

El sistema financiero facilita la asignación eficiente de capital y al hacerlo da acceso a soluciones de ahorro y financiamiento a través de sistemas de pagos seguros. Ofrece protección financiera y el intercambio y la diversificación de riesgos. El acceso amplio y confiable a los servicios financieros es esencial para una economía real resiliente y la cohesión social.

La promesa

El aprovechamiento exitoso de las dos fuerzas opuestas de la descentralización y la integración puede revitalizar el sistema financiero global y proporcionar acceso universal a los servicios financieros para financiar la actividad económica real, administrar la riqueza y diversificar los riesgos. Una mayor inclusión financiera podría facilitar un flujo descendente de capital y una menor dependencia del financiamiento de la deuda. Un sistema financiero que funcione bien es nuestra mejor esperanza para resolver el desafío de la transformación estructural global.

Descentralización

1. El dólar estadounidense pierde su preeminencia.

El sistema monetario y financiero global centralizado de hoy, con un dólar estadounidense dominante, muta en un mundo con múltiples monedas de reserva y poderes de influencia financiera, reflejando el cambio de la libra esterlina al dólar estadounidense como el activo de reserva. Como la importancia económica tradicionalmente lidera la preeminencia financiera y monetaria, es probable que el euro y el renminbi (la moneda de curso legal de la República Popular China) ganen importancia junto con el dólar estadounidense y cubran cada vez más la demanda mundial de monedas de reserva y activos seguros.

2. Disminución del uso de papel moneda.

El dinero digital, emitido en forma privada o por los bancos centrales, y los libros contables descentralizados, proliferan con implicaciones para la formulación de políticas monetarias y financieras. En los países, donde los cambios son rápidos, la creciente industria fintech está proporcionando servicios financieros especializados utilizando una gama de innovaciones digitales, incluidas aquellas que ofrecen servicios de crédito y pagos a hogares y empresas a través de plataformas en línea. La aceptación y adopción de criptomonedas continuará extendiéndose. Estos desarrollos unirán mercados, instituciones e infraestructura en un mundo multipolar, complejo e interconectado, que desafiará la conducción de la política monetaria y tendrá implicaciones para la estabilidad financiera.

3. Se desafiarán los modelos comerciales bancarios tradicionales.

Fintech transformará a los bancos tradicionales y las compañías de seguros, con la aparición de entidades recientemente descentralizadas que proporcionan liquidez y nuevos servicios financieros de forma no intermediada. El desarrollo de nuevas tecnologías creará nuevas clases de activos que se relacionan directamente con ahorradores y prestatarios y fomentará la mitigación de riesgos a través de la mercantilización de los datos financieros, pero también dará lugar a una mayor fragmentación y dislocación.

Integración

1. Se acelera la integración financiera global

Impulsado por el cambio demográfico y las nuevas tecnologías, el estallido de la crisis financiera mundial ha sido reemplazado por una nueva edad de oro en la interconexión financiera global, promoviendo una red más estrecha entre países, empresas e individuos en países desarrollados y países emergentes. Un problema para la integración financiera global es una infraestructura política colaborativa. La aparición de la fragmentación política y una mayor incertidumbre política podrían poner en riesgo la interconexión global a través de mayores barreras comerciales o un mayor proteccionismo financiero.

2. Mayor inclusión financiera con las economías en desarrollo

China, India y Asia emergente se unen a las grandes ligas, dejando a África como la última frontera para los inversores globales, con nuevas tecnologías que ofrecen soluciones novedosas a los mecanismos de gobierno tradicionales, registro de derechos de propiedad y cumplimiento de contratos.

3. Acceso universal a servicios financieros

La inclusión financiera universal y el acceso a los servicios financieros se hacen realidad. El desarrollo de nuevas tecnologías y la disminución de la intermediación a través de los bancos tradicionales darán a todos los adultos acceso a cuentas de transacciones para almacenar, enviar y recibir pagos.

El reto

Un sistema más descentralizado pero interconectado podría ser la fuente de mayores riesgos. La gestión de estos requerirá el desarrollo de una infraestructura global de apoyo ágil (respaldos especialmente potentes y ágiles, regulación efectiva y nuevas herramientas de gestión de crisis), mientras se facilita la implementación de nuevas tecnologías y no se sofoca la expansión saludable del sistema.

Manejando interrupciones

1. Un sistema descentralizado en riesgo de interrupción

Así como las anteriores olas de cambio estructural e innovación financiera han representado riesgos para la estabilidad financiera, el orden de mercado y la protección de los inversores, un sistema financiero más descentralizado e integrado seguirá siendo vulnerable a los impactos, incluidas las ciberamenazas, el mercado exuberante y patrones cambiantes de crédito, liquidez, contagio y riesgos operacionales.

2. Necesidad de nuevas formas de regulación y gestión de crisis

Los cambios en el panorama financiero global desdibujarán las fronteras tradicionales entre los intermediarios financieros, los mercados y los proveedores de servicios, así como aquellos basados ​​en la nacionalidad o la residencia. A medida que los límites geográficos y sectoriales se vuelven menos significativos, la nacionalidad y la residencia y la imposición y regulación sectoriales disminuyen en eficacia.

Con la descentralización y la integración como fuerzas clave detrás del desarrollo del sistema financiero, la arquitectura regulatoria y de supervisión deberá evolucionar para evitar el fracaso del mercado, fomentar la estabilidad a través de la resiliencia y promover la igualdad de condiciones para mercados establecidos e innovadores. Este ajuste requerirá coordinación de políticas a nivel supranacional y nacional y un ajuste dinámico de las normas y prácticas de supervisión para garantizar la cobertura de las entidades y actividades financieras relevantes.

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