El co-marketing con partners locales consiste en colaborar con otro negocio que comparte público objetivo pero no te compite frontalmente, para lanzar acciones conjuntas: packs, eventos, contenidos, cupones cruzados, escaparates combinados o campañas en redes y WhatsApp.
Bien enfocado, multiplica alcance y reduce CAC porque aprovechas la confianza que tu socio ya tiene en la zona. La clave no es la idea brillante; es el encaje entre audiencias, la operativa y la atribuición de resultados.
Claves del co-marketing
- Mismo cliente, oferta complementaria: esa es la regla de oro. Panadería + cafetería, estética + farmacia, academia + papelería, software + consultora local.
- Costes y audiencias compartidos: cada euro rinde más cuando el escaparate, el FOMO y la base de contactos se suman.
- Medición desde el día 1: landing conjunta, códigos UTM y cupones por partner para saber qué funcionó.
Cómo crear una estrategia de co-marketing
Elegir al partner: afinidad, no amiguismo
Busca un negocio con el que tu cliente ya interactúe antes o después de comprarte. Si vendes bicis urbanas, piensa en talleres, cafeterías “bike-friendly” o seguros locales. Si eres clínica dental, mira ópticas o gimnasios de proximidad. Valora tres cosas con calma:
- Solapamiento real de público (por datos, no por intuición: códigos postales, ticket medio, horarios).
- Propuesta complementaria (lo tuyo + lo suyo mejora la vida del cliente).
- Capacidad operativa (quién produce piezas, quién atiende picos, quién factura). Una visita a tienda, revisar reseñas y hacer una prueba pequeña dice más que cien cafés.
Acciones que funcionan (y por qué)
Las colaboraciones con más retorno son las que resuelven un momento del cliente y dejan una prueba medible.
- Pack/bono cruzado: compra en A y obtén “X” en B (y viceversa). Funciona si el incentivo es claro y canjeable en una semana; crea hábito y tráfico entre tiendas.
- Evento práctico: taller de 45 minutos en el local con demostración y oferta del día. Pocas plazas, check-in por QR y fotos para redes. La gente compra cuando ve cómo encaja en su vida.
- Sampling inteligente: prueba del producto B en la bolsa de A, con cupón personalizado y fecha límite. El cupón da atribución y urgencia.
- Contenido conjunto: guía descargable “Rutas de domingo”, “Checklist de vuelta al cole”, “Plan de cuidado de piel 30 días”. Se distribuye por email/WhatsApp y se recoge lead en una landing compartida.
- Escaparate y señalética: la calle es un canal. Un vinilo “Vecinos que se recomiendan” con QR a la landing conjunta convierte paseantes en leads.
- Click & collect de barrio: retira tu compra online en el partner. Gana tráfico físico y reduce costes de última milla.
Observa el patrón: un problema concreto, una acción sencilla y un siguiente paso con código o QR para medir.
Diseño operativo: quién hace qué y cómo se mide
Antes de imprimir nada, acordad por escrito (una página basta): objetivo (“50 canjes/3 semanas o 80 leads cualificados”), oferta (qué, cuánto, hasta cuándo), roles (quién diseña, quién imprime, quién publica, quién responde), costes (reparto 50/50 o según canal) y métricas.
Crea una landing compartida con los dos logos, promesa en una línea y formulario corto. Usa códigos UTM distintos por canal y cupones diferentes para cada partner (A10, B10) para atribuir ventas. En físico, imprime QR únicos por tienda. Sin atribución, el co-marketing se convierte en fe.
Legal y datos: simple, claro y cumplidor
Cada uno mantiene su base de datos; solo se comparten leads que se inscriben expresamente a la acción conjunta (casilla doble o texto que explique quién enviará qué). Si hacéis sorteos, poned bases (fechas, premio, mecánica, ámbito). Si usáis imágenes de asistentes, pedid consentimiento. En B2B, acordad derechos de uso del contenido creado (vídeo, fotos, guías) y el tiempo durante el cual podréis usarlos. Evitad “enviar todo a todos”: mejor consentimiento granular y menos bajas.
Cómo se ve el éxito (más allá del “vino mucha gente”)
Medir es comparar con la línea base. Mirad: canjes por partner, leads captados, ventas directas y de seguimiento a 30 días, ticket medio y coste por adquisición compartido. En físico, contad entradas (personas que cruzan puerta en evento) y conversión (quién compra ese día). Un debrief de 30 minutos al cierre —qué repetir, qué ajustar, qué descartar— hace que la segunda colaboración ya nazca rentable.
Errores típicos (y la alternativa sencilla)
Fallar por escoger al socio “porque nos caemos bien” y no por cliente compartido. Liar la oferta con condiciones imposibles de recordar. No poner fecha límite (sin urgencia, no hay acción). Imprimir folletos sin tracking. Anunciar en redes sin respuesta rápida por DM/WhatsApp. La alternativa: encaje real, promesa simple, ventana corta, medición y seguimiento.
Un plan de 30 días
La primera semana elige un partner y concreta el momento que resolveréis juntos (ej.: “preparar la vuelta al cole en el barrio”). A los tres días cerrad la oferta y la landing con UTM y cupones. La segunda semana haced pre-lanzamiento a vuestras bases (email/WhatsApp) y montad el escaparate con el QR. Celebrad un evento corto en la tercera (máximo 45 minutos), recoged check-ins y subid fotos a redes etiquetándoos. La cuarta, medid canjes y ventas, enviad seguimiento con una segunda oferta suave a quienes vinieron pero no compraron y documentad el playbook para repetir con otro partner del mismo clúster.
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