La inteligencia artificial ya no es solo una herramienta para automatizar tareas puntuales: está obligando a replantear cómo se organiza el trabajo dentro de las empresas.
En 2026, el crecimiento no dependerá tanto de incorporar tecnología como de rediseñar procesos, roles y decisiones para convivir con ella. Las compañías que simplemente añadan IA a su operativa actual verán mejoras limitadas; las que cambien su forma de trabajar convertirán esa tecnología en productividad real.
Mercer (NYSE: MRSH) ha presentado los resultados de su informe Global Talent Trends 2026, basado en una encuesta realizada a cerca de 12.000 altos ejecutivos, responsables de RR. HH., inversores y empleados de todo el mundo. Este informe revela que las empresas están presionadas a ofrecer un rendimiento sostenido, aunque sus ambiciones se ven amenazadas por una plantilla agotada y una falta de alineación organizativa.
“Los líderes buscan crecer este año, pero para lograrlo, las organizaciones necesitan que todos los equipos alcancen su máximo rendimiento”, afirma Pat Tomlinson, presidente y CEO de Mercer. “Aunque los directivos ven la IA como la clave para desbloquear un rendimiento exponencial y un crecimiento acelerado, obtener un verdadero retorno de la inversión en IA depende de rediseñar el trabajo de manera intencionada y construir modelos operativos potenciados por IA que amplifiquen las capacidades y la experiencia de la plantilla”.
Los inversores parecen dispuestos a recompensar a las empresas que rediseñen el trabajo para aprovechar una colaboración eficaz entre personas e IA. Según la encuesta, el 72% de los inversores coincide en que las compañías que integran capacidades humanas y de IA están mejor posicionadas para lograr una ventaja competitiva más sólida.
Jaime Sol, líder de Career de Mercer España, afirma que: “Es innegable el impacto que está teniendo la inteligencia artificial en todos los ámbitos, tanto profesionales como personales. Para las empresas, el verdadero reto no es únicamente adoptar esta tecnología en su día a día para agilizar procesos, sino rediseñar el trabajo para integrarla de forma estratégica con el talento humano. Solo aquellas compañías que combinen capacidades tecnológicas y humanas de manera intencionada podrán impulsar un rendimiento sostenido y mantener su competitividad en un entorno de creciente incertidumbre. La clave no está en sustituir, sino en potenciar el valor diferencial de las personas y alinear cultura, liderazgo y modelo organizativo con esta nueva realidad”.
Escasez de talento y más recortes impulsados por la IA en el horizonte
El comité de dirección se enfrenta a una paradoja en materia de talento. Por un lado, con la IA, las organizaciones podrían requerir menos personas para realizar el mismo trabajo; por otro, no existe suficiente talento con las competencias adecuadas para los nuevos roles que exigirá la IA. La escasez de talento es un desafío importante para la alta dirección, ya que más de la mitad (54%) la identifica como el principal factor que condiciona sus planes de gestión de personas. A la vez, el 59% de los responsables de RR. HH. señalan como principal reto la dificultad para atraer talento con habilidades digitales clave.
Resolver el problema de la escasez de talento supone un dilema para los altos directivos. A medida que la IA sustituye, complementa y transforma puestos de trabajo, cambian de forma drástica las competencias requeridas, lo que genera una necesidad urgente de reciclar y reconvertir a los trabajadores. Si no se gestiona bien, esta transición puede acentuar todavía más la escasez de talento y poner en riesgo la resiliencia y el rendimiento de la plantilla.
Para afrontar estos desafíos, el 98% de los directivos planea cambios en el diseño organizativo en los próximos dos años, y el 65% espera que entre el 11% y el 30% de su plantilla sea redirigida o recualificada debido al impacto de la IA en ese mismo periodo. Los altos ejecutivos están decididos a apostar por las competencias, y el 63% reconoce la necesidad de evolucionar hacia prácticas de talento basadas en habilidades para preparar a sus organizaciones de cara al futuro.
Los empleados son muy conscientes de la necesidad de adquirir nuevas competencias, el 53% se muestra preocupado por no contar con habilidades adaptadas a los retos del futuro. Consultados sobre qué estarían dispuestos a canjear hipotéticamente por un aumento del 10% en su salario, el 63% de los empleados afirma que preferiría oportunidades para mejorar sus competencias en IA y habilidades digitales antes que un aumento de sueldo.
Los inversores reconocen que la mejora de habilidades y la recualificación ya son imprescindibles para el negocio, y el 77% está más dispuesto a invertir en empresas comprometidas con capacitar a sus empleados en IA a través de formación y educación.
Un nuevo modelo de liderazgo
A pesar de las inversiones multimillonarias en IA, los líderes de la alta dirección se muestran hoy menos convencidos de que su organización esté preparada para el éxito en la era humano-máquina: el 51% en 2026, frente al 65% en 2024.
Preparando a las empresas para un futuro impulsado por la IA, inspirar el cambio y adoptar nuevas formas de trabajo se ha vuelto crucial. Los inversores lo reconocen: el 83% afirma que las organizaciones lideradas por directivos adaptables y resilientes superarán a sus competidores en contextos de disrupción.
Construir líderes resilientes y digitalmente competentes sigue siendo un reto. Mientras que los directivos continúan priorizando capacidades como la gestión del riesgo y la estrategia, los empleados ponen el acento en cualidades como la comunicación y la empatía. Todas estas competencias son esenciales, pero deben complementarse con conocimientos digitales para liderar la transformación impulsada por la IA. Aunque el 75% de las organizaciones reconoce la necesidad de avanzar en digitalización, solo el 30% valora su agilidad digital como alta. Cerrar esta brecha es fundamental, ya que la fluidez en IA será tan crítica para el éxito del liderazgo como la capacidad financiera.
“A los líderes no les falta visión: ya están diseñando el futuro y cuentan con la tecnología y el conocimiento necesarios para transformar sus organizaciones”, declara Ilya Bonic, presidente del área de Career en Mercer. “El reto ahora es ejecutar a escala. Porque en un futuro impulsado por la IA, ganarán las organizaciones que basen su transformación en principios centrados en las personas”.






