Prepararse para ser espontáneo es la clave

Así es como te preparas para hablar espontáneamente

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Actualizado 03 | 12 | 2019 07:00

Hablar en público

Aquellos que son excelentes para hablar de manera espontánea tienen un secreto: no lo hacen, se preparan.

El lugar de trabajo de hoy brinda abundantes oportunidades para comentarios improvisados: reuniones, entrevistas de trabajo, eventos, conversaciones en el pasillo y en el ascensor, etc.

Estas conversaciones pasajeras son enormemente importantes para construir tu imagen de liderazgo.

Atrás han quedado los días en que los líderes ganaron sus méritos al dar discursos con guiones o largas presentaciones. Las conversaciones improvisadas son la nueva norma para inspirar a otros.

Incluso una breve conversación en el pasillo puede hacerte ganar la atención de un supervisor, un posible cliente o un alto ejecutivo. El resultado podría ser la aprobación de un proyecto, un reconocimiento bien merecido o una oportunidad de trabajo.

El mito y la realidad

Sin embargo, muchas personas se sienten retenidas por un mito: que hablar de manera improvisada implica “perder el hilo”. El supuesto es que nacemos con esta habilidad o no.

Pero ser un gran orador/a no tiene nada que ver con ello, ni lo es para unos pocos privilegiados. Es algo en lo que todos podemos llegar a ser buenos.

Aquellos que son excelentes para hablar de manera espontánea tienen un secreto: no lo hacen, se preparan. Por paradójico que suene, prepararse para ser espontáneo es la clave. De hecho, la palabra “improvisado” deriva del latín “in promptu”, que significa “en preparación”.

Ya sea que tengas tres días, tres minutos o tres segundos para prepararte, existen técnicas que puedes usar para tener éxito de manera espontánea.

Tres de ellas son las siguientes. Tómate el tiempo para dominar estas técnicas y te encontrarás con un excelente orador/a improvisado/a y un/a líder convincente.

Piensa en el futuro: Planifica tu estrategia

Para empezar, planifica con anticipación. Piensa en las oportunidades informales que podrías encontrar en los próximos días y decide cómo las manejarás.

Mira tu calendario para la semana. Pregúntate qué eventos probablemente involucren conversaciones improvisadas importantes. Supongamos que estás programando un evento. Decide con quién deseas reunirte y qué tipo de “lanzamiento” presentarás. O si tienes una reunión semanal regular con tu equipo, piensa con anticipación qué contribución querrás hacer.

También es aconsejable planificar algunos de los encuentros casuales que pueden ocurrir en el ascensor o pasillo. Por ejemplo, si tienes un nuevo CEO en la empresa, piensa en lo que dirás si lo ves. Un buen enfoque sería presentarse y darle la bienvenida a la compañía.

Al pensar en el futuro y decidir cómo manejarás cada situación, no te paralizarás ni simplemente hablarás sobre situaciones comunes.

Ten en mente mensajes de liderazgo

Segundo, ten en mente los mensajes clave de liderazgo. Esas afirmaciones son importantes si deseas causar una fuerte impresión en estas situaciones improvisadas. Te posicionarán como líder y te asegurarán de que inspires a otros.

Los mensajes sobre ti como líder podrían incluir declaraciones como: “Me complace liderar nuestro muy exitoso equipo de desarrollo empresarial”. O más específicamente, “Acabamos de cerrar las cuentas en un año extraordinario; los ingresos aumentaron en un 25%”.

Los mensajes sobre tu equipo pueden sonar así: “Mi equipo ha estado trabajando extremadamente duro y ha logrado un rendimiento récord en ventas”. O “Acabamos de regresar de nuestro retiro anual y estoy entusiasmado/a con el talento de nuestro grupo”.

Otros mensajes pueden ser sobre personas en tu grupo. “María, miembro de nuestro equipo, acaba de ganar un premio para el emprendimiento femenino”.

Supongamos que te encuentras con tu nuevo CEO, qué bueno es poder compartir uno de estos mensajes. Estos son mensajes positivos que mejoran la carrera y pueden incorporarse en cualquier conjunto de comentarios improvisados.

Resume tus pensamientos

En tercer lugar, los buenos oradores improvisados ​​también pueden organizar sus pensamientos sin tener un texto con guión. El mejor enfoque es tener algún tipo de plantilla que te permita estructurar lo que vas a decir y crear un esquema mental.

Este esquema mental puede tener cuatro elementos:

  1. Comienza con algo que te conecte con tu audiencia. Podrías decir: “He querido llamarte” o “Me alegro de verte”.
  2. Luego viene tu mensaje, una declaración de una oración que a menudo comienza con “Creo” o “Me complace compartir con …”.
  3. Ofrece de dos a cuatro puntos de prueba que respalden tu mensaje.
  4. Termina con una llamada a la acción que invite a tu audiencia a actuar de acuerdo con lo que has dicho o que sugiere una acción de colaboración que tu y tu audiencia podéis hacer juntos.

Imagina utilizar esta plantilla en una conversación rápida en el pasillo, en un evento o al responder una pregunta. Es una estrategia “en el momento” para resumir tus pensamientos.

Los estudios han demostrado que los buenos oradores que improvisan se consideran inteligentes y carismáticos. Así que prepárate para ser espontáneo/a.

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