Plan Contable

El Plan Contable: 3 cosas que debes entender y 1 recomendación

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Actualizado 17 | 06 | 2017 18:50

El ​Plan General de ​Contabilidad​ es la norma que regula la contabilidad en España, de forma que las empresas están obligadas a llevarla conforme a los principios y normas contenidas en él.

Existen tres tipos​:

  • El Plan General de Contabilidad
  • El Plan General de Contabilidad para Pymes
  • Planes Sectoriales

El ​plan de pyme​ es aplicable a la pequeña y mediana empresa y podrán acogerse a él aquellas entidades que cumplen los requisitos para presentar las cuentas anuales de forma abreviada.

Como es lógico, al estar pensado para empresas de menor envergadura, es más fácil de aplicar que el general.

Por otra parte, los planes sectoriales son adaptaciones del plan general para sectores concretos.

Por ejemplo el aplicable a las entidades aseguradoras o el de entidades sin fines lucrativos.

Este artículo forma parte de la “Guía de contabilidad básica para pymes y autónomos”. Descárgate la guía completa en PDF haciendo click aquí.

Estructura del Plan contable de PYMES

Cuenta con ​5 partes​:

  1. Contiene los ​conceptos y principios contables​ que rigen esta materia.
  2. Trata de las n​ormas de valoración ​ de las distintas partidas.
  3. Está destinada a las ​Cuentas Anuales y a las normas de elaboración​ y la estructura que deben tener los balances y la memoria.
  4. Aquí está el ​cuadro de cuentas​, que es la lista de todas las cuentas contables debidamente ordenadas y divididas en 7 grupos genéricos.
  5. Se llama ​Definiciones y Relaciones Contables​ y en ella aparecen nuevamente todas las cuentas pero con una explicación detallada de cada una en la que figura en qué casos se usan y cuál debe ser su contrapartida.

El Plan General de Contabilidad en la práctica

Todo está en el Plan Contable.

Si tienes dudas de la cuenta que tiene que usar para un asiento concreto, búscalo en el plan.

Si no recuerdas un código, al plan.

Si no estás seguro de si tienes que hacer mención en la memoria de un hecho determinado, míralo en el plan.

Y así sucesivamente.

Es que todo está en el plan. Y la memoria humana es tan limitada…

Por cierto, como hoy en día todos estamos atrapados en la “nube”, la contabilidad no iba a ser menos y por eso déjame que te recuerde algunas ventajas de las que te aprovecharás si llevas la gestión con una solución in cloud.

Las 3 cosas que debes entender sobre el Plan Contable

Como ya sabes, la contabilidad no se puede llevar como a cada uno le parezca conveniente: hay una normativa que cumplir y unos principios que acatar.

Aquí tienes unos conceptos muy básicos sobre qué es y para qué sirve la Contabilidad.

Sin embargo, sí me parece importante que tengas claras 3 ideas que son consecuencia de la aplicación del plan contable y que son bastante desconocidas para cualquier persona ajena a esta materia.

Primero te las voy a explicar y después veremos su importancia.

1. El principio de devengo

Significa que los hechos económicos deben contabilizarse en la fecha en que se producen, independientemente del momento en que tenga lugar su cobro o pago.

Con los siguientes ejemplos vas a entender perfectamente lo que esto implica en la práctica:

  • La empresa paga al trabajador la nómina de diciembre de 2.016 en los primeros días de enero de 2.017. El importe de esa nómina es gasto de 2.016, que es cuando se devenga, aunque se pague en 2.017.
  • Se realiza una venta en febrero pero se cobrará parte en abril y parte en mayo. Aunque se cobre posteriormente, la venta se ha producido en febrero y debe imputarse a este mes.

2. La diferencia entre inversión y gasto

Gasto es el bien o servicio que se adquiere para consumirlo o integrarlo en el proceso productivo, de forma que la utilidad que reporta a la empresa va a tener una duración inferior a un año.

Inversión es el bien o servicio que cuando se adquiere forma parte del activo de la empresa​ y produce utilidad por un plazo superior a un año.

Por ejemplo, el alquiler de una oficina es un gasto, porque podré disponer de ella sólo durante el tiempo que esté vigente el contrato.

Por el contrario, si compro la misma oficina será una inversión porque se tratará de un bien que formará parte de mi patrimonio de forma indefinida.

Además de lo dicho, destaco dos diferencias fundamentales entre ambos conceptos:

Los gastos implican siempre una disminución patrimonial, lo cual no se produce en el caso de la inversión.

Siguiendo con el ejemplo de la oficina de antes, el alquiler supone una salida de dinero que no se va a recuperar y eso es una disminución del patrimonio de la empresa.

En la compra del inmueble, sin embargo, lo que se produce es un cambio en la composición del patrimonio: antes tenía dinero y ahora tengo una oficina por el mismo valor, o antes no tenía deudas y ahora tengo una oficina y una deuda por el mismo valor.

En cualquier caso, no se produce una disminución del valor del patrimonio.

Los gastos se restarán de los ingresos para calcular el beneficio o pérdida de la actividad.

Por el contrario, las inversiones se imputan a resultados sólo en un porcentaje anual (es lo que se llama “amortización”).

Al margen de estos dos conceptos está el pago, que es una salida de dinero.

Realizar un pago no afecta para nada al beneficio o pérdida de la actividad porque, como he dicho, sólo es una salida material de dinero.

3. Cálculo del beneficio o pérdida de la actividad

El beneficio o la pérdida de la actividad viene determinado por la diferencia entre los ingresos y los gastos.

Lógicamente, si los ingresos son superiores el resultado será beneficio, y si los gastos son mayores el resultado será de pérdidas.

Hasta aquí todo bien.

El quid de la cuestión está en determinar con exactitud cuales son los ingresos y gastos imputables al ejercicio.

Y para eso hay que tener en cuenta los principios y las normas de valoración contenidas en el plan contable.

Con esto lo que quiero decir es que el cálculo del beneficio o la pérdida de la empresa es un proceso contable y que el resultado de este proceso no suele coincidir con el que se obtiene al margen de él.

Es un error muy común creer que:

Beneficio = Dinero disponible
Pérdida = Número rojos

Y esto no es necesariamente cierto, ya que una empresa puede obtener ganancias pero no tener liquidez porque, por ejemplo, los clientes le deben dinero o porque está pagando inversiones (que no gasto) o porque ha estado disminuyendo sus deudas.

Y también a la inversa: la entidad puede cerrar un ejercicio con un resultado negativo y, sin embargo, contar con dinero disponible porque ha aumentado su endeudamiento o porque sus activos se han deteriorado o porque hay clientes que es seguro que no le van a pagar, por ejemplo.

La recomendación

Si tienes o vas a tener una empresa los datos económicos van a estar en tu día a día, te guste o no.

Ten claro que lo mismo que los clientes, las ventas o los impuestos, la contabilidad es un aspecto más de tu negocio.

Mi recomendación es esta: no te desentiendas de ella.

Aunque no la lleves tú personalmente adquieras, al menos, unas nociones generales que te permitan entender los informes contables y puedas sacarle partido.

Que te asegures que se lleva correctamente y lo más actualizada posible, para que puedas hacer previsiones y tomar decisiones con el tiempo suficiente.

Que le des la importancia que se merece al programa de contabilidad: puedes viajar de Madrid a Barcelona en un Seat Ibiza o en un BMW 525 y con ambos se llega, por supuesto, pero las prestaciones no son las mismas ¿a que no?

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