Javier Iriondo

El éxito no es una línea de llegada

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Actualizado 29 | 12 | 2017 12:56

El éxito no es un línea de llegada, no es un destino final ni definitivo; el triunfo es seguir enfrentándote a los problemas, superar los retos y desafíos que constantemente aparecen en la vida. No te engañes: no existe algo así como una vida fácil, una vida sin problemas y sin obstáculos. De hecho, ¿cuántos días buenos consecutivos tienes en la vida sin que aparezcan algún contratiempo?

Mientras sigas vivo, van a seguir apareciendo momentos difíciles; es un signo de vida y, aunque no nos gusten, son nuestras pruebas a superar las que nos hacen seguir creciendo. No hay muchos días consecutivos en el que el paisaje es siempre maravilloso, el camino es fácil, sin inconvenientes ni obstáculos, en donde todo está precioso y es perfecto.

Cuando menos lo esperemos, aparecerán imprevistas situaciones, nuevos retos, fuertes subidas hacia una nueva cima personal que tendremos que superar; momentos en los que las dudas nos vuelven a visitar, problemas y tormentas emocionales generadas por insospechadas circunstancias.

QUÉ ES EL ÉXITO: NO EXISTE UNA ÚNICA DEFINICIÓN

Todas las personas queremos triunfar o tener éxito, y cada uno a su manera. La gran diferencia es lo que triunfar o tener éxito significa para cada uno de nosotros:

El éxito es algo material

Para algunas personas tener éxito está relacionado solamente con un aspecto económico o con unos resultados visibles ante los demás que demuestran ese supuesto éxito. Sin embargo, para otros el significado es un estado de paz interior, la ausencia de ansiedad y preocupaciones, sentir un alto grado de calma interna o seguridad.

El éxito es la fama

Existen quienes hacen lo imposible por obtener el reconocimiento de los demás porque consideran que sólo eso les hace sentir importantes y suficientes. Pero además, existe algo que otros confunden y mucho: la gigantesca diferencia entre la fama y el éxito, que en muchas ocasiones son incluso opuestos.

Un propósito de vida

Para otros el triunfo es la sensación de saberse capaz de cuidar de su familia, el sentido que les aporta ese propósito en su vida. Para otros, es alcanzar una meta fijada tiempo atrás; la realización progresiva de un gran sueño.

Así que la cuestión no es qué es el éxito o el triunfo para la sociedad, porque la idea que ésta nos vende es una imagen perfecta e inalcanzable, una pose; un desfile sobre una alfombra roja, una maravillosa vida con todo y sin problemas, en donde solo se muestra un lado de la historia, una versión sesgada de la realidad; donde no existen conflictos ni negatividad.

Así que podemos comprar o perseguir vanamente esa falsa idea, o podemos darnos un baño de realidad, ser auténticos y definir qué es para mí el éxito o triunfar, o como lo quieras llamar.

En realidad es poner en orden tus valores, tus prioridades, aquello que es importante para ti. Sino lo haces, puede que te pases media vida persiguiendo las cosas equivocadas. Hasta que no dejes de perseguirlas, no aparecerán las correctas.

¿QUÉ DIFERENCIA A LAS PERSONAS QUE HAN LOGRADO EL ÉXITO?

Aquellos que han tenido éxito no son los que se han encontrado un camino de rosas, un camino sin obstáculos libres de problemas, en donde todo ha sido fácil. Aquellos que han triunfado son los que se han enfrentado a esos problemas; aquellos que los esperaban porque comprenden que son parte del juego y ocupan importantes capítulos de nuestra  vida.

Mientras, hay otros se quejan de las tormentas y esperan que pasen, o esperan  a que otros hagan algo.

Pero los que han sentido o vivido el éxito saben y han aprendido a aceptar que las tormentas llegan y, por momentos, son necesarias. Comprenden que hay días buenos y días malos, que la vida es un cumulo de distintos momentos, situaciones y contrates que nos deben enseñar a valorar y apreciar más todo lo bueno, lo que de verdad importa.

LA GRAN DIFERENCIA ENTRE QUIENES LUCHAN POR EL ÉXITO Y LOS QUE ABANDONAN

La gran diferencia entre las personas es cómo reaccionamos y respondemos antes esas mismas circunstancias. Así que si hay algo que debemos tener presente, y es una de las grandes lecciones de la vida que todos debemos aprender, es que lo verdaderamente importante no es lo que nos ocurre, sino lo que sucede en nuestro interior ante esas situaciones.

Lo importante es cómo reaccionamos antes las dificultades, cuánto tiempo dejamos que nos afecten y cuánto tardamos en salir de ahí para recuperar nuestra fortaleza mental y emocional de un modo más positivo y robusto. Por supuesto, existen ciertas claves del éxito que te animo a que descubras.

Por ese motivo, necesitamos el conocimiento para dar esos cambios de vida, las herramientas para aprender a gestionar mejor nuestras emociones, aprender las claves para retomar el control y tener una mayor fortaleza mental y emocional a la hora de tomar las riendas de nuestra vida.