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El European Payments Council introduce nuevos cambios en la normativa SEPA que afectarán a los cobros de millones de empresas

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©EPC

Actualizado 29 | 10 | 2016 11:34

El European Payments Council introduce nuevos cambios SEPA

Llegan más novedades al entorno SEPA con importantes consecuencias para las empresas. El European Payments Council (EPC), órgano que promueve la integración del sistema de pagos europeo, realizará modificaciones en la normativa vigente para la Zona Única de Pagos en Europa, más conocida como SEPA, a partir del próximo 21 de noviembre.

Las variaciones se producen cuando las empresas españolas apuran aún el periodo de transición en su esfuerzo por adaptarse al grueso de la regulación que desde junio de 2014 a febrero de 2016 ha introducido el EPC con el objetivo de armonizar y simplificar los pagos y cobros entre los países de la Unión Europea y su entorno.

Alberto Molpereces, CEO de Besepa, la startup especializada en la gestión de todo tipo de domiciliaciones, explica que “según nuestras estimaciones el 40% de las pymes nacionales no ha incorporado la nueva normativa a sus sistemas de pago”. El máximo responsable de esta firma perteneciente al sector fintech considera que “las próximas modificaciones dificultarán la adaptación de las empresas más rezagadas ya que entre los principales problemas a los que deberán enfrentarse están el retraso tanto en el pago a proveedores como en el propio cobro de recibos procedentes de otros países”.

NUEVA VERSIÓN DEL SEPA

La nueva versión SEPA reduce los plazos en los cobros. Si en la actualidad el banco de la empresa debía notificar al banco del cliente el cobro de un adeudo o de una remesa con cinco días hábiles bancarios de antelación a la fecha de cargo, a partir de ahora podrá hacerse solo un día antes.

Para ello, el EPC ha previsto la eliminación de uno de los tres esquemas (conjunto de reglas y especificaciones técnicas que debe seguir un pago o un cobro) existentes hasta el momento: el COR1. Por su parte, el esquema CORE, que hasta ahora exigía entre 5 y 3 días de antelación para notificar al banco, reduce el plazo hasta un día, asimilando esta cualidad del COR1. CORE, junto al B2B (solo aplicable para las transacciones entre empresas y profesionales) permanecerán como únicos esquemas.

“Los cambios son positivos, pero, por su magnitud, adoptarlos va requerir un gran esfuerzo para las empresas” afirma Alberto Molpeceres, cofundador y CEO de Besepa. “El mayor trastorno reside en que esta armonización suprime el esquema COR1, que era el más utilizado, y además sus atributos pasan a integrarse en CORE, que cambia totalmente.

Las empresas que no se adapten bien a estas variaciones no van a poder aprovecharse de todas las ventajas en sus cobros”.

Mandato más simple

Otra modificación que llega en noviembre es la que afecta al mandato, la autorización de un cliente para domiciliar recibos en su cuenta. El EPC simplifica la mecánica de este trámite obligatorio, pues ya no será necesario diferenciar entre primer adeudo y los siguientes (recurrentes).

Hasta ahora en los mandatos había que distinguir si se trataba del primer recibo, si era uno sucesivo o si era el último de una serie (por ejemplo, en un préstamo hipotecario, la primera cuota, las siguientes y la final). Estas especificaciones o “tipos de secuencias” ya no están contempladas para los esquemas CORE y B2B. “Parece que el EPC ha escuchado a las empresas, que demandaban mayor simplicidad en este punto”, comenta Molpeceres.

Desde Besepa recuerdan que estos no serán los únicos cambios que afecten a la zona SEPA, sino que van a ser una tónica habitual para seguir avanzando en el sistema de pagos común hasta que se consiga la completa integración. “Consideramos por ello que es fundamental que las empresas se mantengan actualizadas sin la necesidad de tener que hacer un esfuerzo extra cada vez que se produzcan modificaciones.

Si la empresa está al día reducirá el riesgo de errores en sus cobros que puedan perjudicar su situación financiera, evitando costes innecesarios”, concluye Alberto Molpeceres