El currículum sigue siendo el filtro principal para seleccionar talento. Títulos, empresas anteriores y formatos impecables parecen sinónimo de capacidad. Sin embargo, en un mercado laboral dinámico y cambiante, el CV tradicional no siempre refleja habilidades reales, capacidad de aprendizaje ni adaptación al entorno digital.
Muchas pymes descartan perfiles valiosos porque no encajan en moldes clásicos. El problema es que el talento no siempre se presenta con trayectoria lineal. Personas autodidactas, perfiles híbridos o profesionales que han cambiado de sector pueden aportar más valor que candidatos con recorridos aparentemente “perfectos”.
Según LinkedIn Talent Solutions, las empresas que priorizan habilidades sobre títulos amplían significativamente su base de candidatos cualificados. En un contexto de escasez de talento, aprender a detectar potencial más allá del papel se convierte en ventaja competitiva.
Evaluar habilidades reales, no solo experiencia declarada
El CV cuenta lo que alguien ha hecho, pero no siempre cómo lo ha hecho ni qué ha aprendido en el proceso. Para una pyme, identificar habilidades transferibles puede ser más relevante que la experiencia exacta en el sector.
Aspectos clave a observar:
- Capacidad de aprendizaje demostrado: Un perfil que ha cambiado de industria o ha adquirido competencias nuevas por iniciativa propia muestra adaptabilidad, una cualidad crítica en entornos pequeños donde las funciones evolucionan rápidamente.
- Proyectos personales o paralelos: Muchas veces revelan pasión y autonomía. Un blog, una app creada por iniciativa propia o colaboraciones freelance pueden indicar proactividad y disciplina.
- Resultados concretos más que responsabilidades: No es lo mismo “gestionar redes sociales” que “aumentar un 30% el engagement”. Buscar impacto medible permite distinguir ejecución real de descripción genérica.
- Resolución de problemas complejos: Pedir ejemplos prácticos ayuda a evaluar pensamiento crítico y toma de decisiones bajo presión.
- Curva de crecimiento en roles anteriores: Analizar progresión interna revela compromiso y evolución.
Según Deloitte, las organizaciones que priorizan habilidades adaptativas mejoran su resiliencia frente a cambios del mercado.
Detectar competencias blandas que el CV no refleja
Las habilidades técnicas pueden aprenderse; la actitud y la mentalidad son más difíciles de desarrollar. En equipos pequeños, la cultura y la colaboración son determinantes.
Para identificar estas competencias:
- Capacidad de comunicación clara: Durante la entrevista, observar si la persona explica ideas de forma estructurada y comprensible indica claridad mental y capacidad de trabajo en equipo.
- Responsabilidad ante errores: Preguntar por fracasos previos permite evaluar honestidad y aprendizaje, no perfección.
- Iniciativa y autonomía: Perfiles que han tomado decisiones sin supervisión constante suelen adaptarse mejor a pymes con estructuras ágiles.
- Empatía y escucha activa: Fundamental para entornos colaborativos.
- Mentalidad de mejora continua: Personas que buscan feedback y lo aplican evolucionan más rápido.
Según Harvard Business Review, las habilidades blandas influyen de manera determinante en el desempeño a largo plazo.
Diseñar procesos de selección basados en pruebas prácticas
En lugar de depender exclusivamente del CV, incorporar pruebas prácticas permite observar competencias reales.
Buenas prácticas:
- Mini proyectos simulados: Evaluar cómo estructuran y resuelven una tarea similar a la que realizarán en el puesto.
- Resolución de casos reales: Analizar cómo priorizan y justifican decisiones.
- Dinámicas colaborativas: Permiten observar interacción y liderazgo.
- Entrevistas situacionales: Preguntar cómo actuarían ante situaciones concretas revela criterio.
- Feedback inmediato: Ofrecer retroalimentación también mide apertura al aprendizaje.
Según SHRM, los procesos basados en pruebas prácticas predicen mejor el rendimiento futuro que los CV tradicionales.
Herramientas útiles para evaluar talento
- TestGorilla: evaluación de habilidades técnicas y cognitivas
- HireVue: entrevistas estructuradas
- Google Forms: pruebas personalizadas
- Notion / Trello: evaluación de organización en tareas simuladas
- LinkedIn Recruiter: búsqueda por habilidades específicas
El talento no siempre se presenta con un CV impecable, pero sí con capacidad, actitud y potencial. Las pymes que amplían su mirada más allá de títulos y trayectorias lineales acceden a perfiles más diversos y adaptables.
Detectar talento real implica observar cómo piensa, cómo aprende y cómo colabora. En un mercado competitivo, la diferencia no está en contratar al perfil perfecto, sino en identificar a la persona con mayor potencial de crecimiento.






