Lo que realmente importa es cómo tratar con eso

Qué hacer cuando la startup falla

que-hacer-cuando-la-startup-falla

©BigStock

Actualizado 26 | 10 | 2018 11:17

Startups

Es una dura realidad. Hay más startups que fallan que las que tienen éxito. Como fundador/a de una empresa nueva, es probable que encuentres fallos en tu viaje empresarial. Ya sea que se trate de un error en la contratación, un lanzamiento fallido del producto o una empresa que nunca gana terreno, los fundadores de startups tienen que lidiar con todo tipo de fallos. Sin embargo, lo que realmente importa es cómo los fundadores tratan con eso.

El fracaso es abordado de dos maneras muy diferentes. Algunos fundadores intentan racionalizar su fracaso, señalando temas como, “el mercado no estaba listo”, “el producto no estaba listo” o “estábamos quemando dinero en efectivo demasiado rápido”. A esos fundadores, hay que preguntarles, ¿ quién eligió el mercado?, ¿quién desarrolló el producto?, ¿quién gastó el dinero?

En el otro lado del espectro, hay fundadores que asumen la responsabilidad. Son dueños del resultado y de los errores que llevaron al resultado. Esta es la única manera de garantizar que no repitan sus errores. Dicho lo cual, incluso entre los fundadores que reaccionan de esta manera, algunos consideran que asumir la responsabilidad es más de boquilla que de sentirlo de verdad.

¿Pero cómo avanzas? Después de todo, asumir la responsabilidad es solo el primer paso.

Salir de la zona gris

Cuando parece que tu inicio va cuesta abajo, estar en el área turbia donde sigues gastando dinero y “esperando” un cambio es un mal lugar.

Necesitas saber: ¿Esto es correcto o no? Si la idea no es lo suficientemente buena o suficientemente grande, determina si puedes girar o cambiar el enfoque de tu empresa. ¿Qué necesitas hacer para reestructurar? ¿Qué tienes que hacer diferente?

Las malas situaciones de los negocios rara vez se solucionan por sí mismas: es necesario hacer hincapié en lo que debes cambiar y ejecutarlo de manera decisiva.

Saber cuándo dejarlo

Si la idea nunca la vas a hacer, determina cómo vender la tecnología y el talento y devolver algo de capital a los inversores.

Trata a las personas como quieres que te traten

Al tratar a todos con respeto, le das a las personas otra oportunidad de recordarte de manera positiva.

Desea que la gente sienta que los has tratado lo mejor posible, aunque la empresa no haya alcanzado todo su potencial. Después de todo, es muy probable que desees comenzar otra empresa, y la forma en que manejes tus fallos ahora sentará un precedente sobre la probabilidad de que obtengas fondos para tus esfuerzos futuros. Lo que se siembra se recoge.

Específicamente, es crucial que tomes en consideración las siguientes acciones:

  1. Comunicarse temprano. Las sorpresas son malas, especialmente cuando el dinero se ha ido. La gente debe saber que la compañía está con problemas antes de que sea tarde. Los inversores podrían ayudar a que la iniciativa tome el camino correcto. Dales la oportunidad.
  2. Cuida a tus clientes. No choques ni los quemes dejándolos sin nada. Si tienes clientes en tu servicio, indícales los lugares para migrar y dales una fecha para el final de la vida útil del servicio. Si puedes, intenta mantenerlo en funcionamiento durante 90 días o más después de notificarlo.
  3. Sé generoso con tus empleados. Asegúrate de que tengan otros trabajos. Hay algunas llamadas difíciles aquí sobre quién recibe qué, y a qué coste para los inversores, y no hay reglas estrictas. Las decisiones que tomes serán muy circunstanciales y dependerán del rendimiento del equipo, entre otras cosas. La palabra operativa en este cálculo es equidad.

“¿Y ahora qué?”

Determina si tienes ganas para volver a iniciar una empresa. ¿Tienes la pasión y el entusiasmo para volver a perseguirlo, o quieres seguir una ruta más segura, con una economía más predecible?

Aprovecha la oportunidad para dar un paso atrás y reflexionar: ¿Qué salió realmente mal? ¿Qué has aprendido sobre ti mismo/a que no sabías antes? ¿Estás listo/a para hacerlo todo de nuevo?

Parte de la iniciativa empresarial está fracasando. No te sientas mal por eso. No pierdas el impulso de hacerlo y marcar la diferencia.

La verdadera innovación se basa en intentar, fallar e intentar nuevamente. Thomas Edison descubrió cientos de formas de no construir la bombilla antes de encontrar una manera de convertirla en algo que no podemos vivir sin ello. Y Henry Ford tuvo dos compañías automotrices que fracasaron antes de crear la que revolucionó la producción moderna.

Se necesitan más empresarios que sean lo suficientemente audaces como para pensar en nuevas ideas y lo suficientemente valientes como para perseguirlas. Solo tienes que aceptar que puedes encontrar algunos fallos en el proceso.

Te interesa: