El gobernador del Banco de España pide abordar la cuestión de la provisión de liquidez en la resolución de una entidad

De Cos cita a la baja rentabilidad y nivel de capital y la reputación como principales retos de la banca

cos-cita-baja-rentabilidad-nivel-capital-reputacion-principales-retos-banca

©RICARDO RUBIO - EUROPA PRESS

Actualizado 05 | 07 | 2019 10:34

El gobernador del Banco de España, Pablo Hernández de Cos, ha afirmado este viernes que se ha conseguido preparar el sistema bancario español para los “nuevos tiempos” y ve una asignación “más eficiente” del crédito, si bien se enfrenta a “retos importantes” derivado de una elevada tasa de morosidad, una rentabilidad inferior al coste del capital, unos niveles de capital inferiores a los del resto de países europeos y la necesidad de restablecer su reputación.

Así lo ha señalado durante la inauguración de la conferencia por el décimo aniversario del FROB, celebrada en el Ministerio de Economía y Empresa, en la que ha valorado la “transformación” del sector bancario español en la última década, en la que el FROB ha desempeñado un papel “importante” para facilitarlo.

Hernández de Cos ha destacado que en la última década se han corregido “muchas vulnerabilidades”, como las relacionadas con el elevado endeudamiento del sector privado no financiero, que ya se sitúa en niveles similares a los del área del euro tras haberse reducido casi 70 puntos porcentuales del PIB desde los máximos alcanzados en 2010, con una caída del peso del crédito a las actividades inmobiliarias y de construcción de 47 puntos del PIB.

No obstante, ha matizado que esta reducción del endeudamiento del sector privado no financiero ha tenido su contrapartida en una disminución del tamaño del sector financiero y, en particular, de los balances bancarios en España, ya que los negocios en el exterior se revelaron como uno de los principales determinantes de la capacidad de resistencia de algunas entidades

Así, en los diez últimos años, el activo total de los negocios en España se ha reducido un 20% (lo que supone una caída de 72 puntos del PIB) y el empleo en el sector se ha recortado un 32%.

Además, el número de oficinas bancarias ha descendido un 43%, mientras que el número de entidades nacionales ha pasado de las 122 registradas al comienzo de la crisis a 61 en 2018. Asimismo, la práctica totalidad de las antiguas cajas de ahorros (salvo dos) se han transformado en bancos y la mayoría de los procesos de fusión y de absorción han dado lugar a entidades más sanas y con ahorros significativos de costes, ha apuntado.

Según Hernández de Cos, este esfuerzo de corrección del sobredimensionamiento ha venido acompañado, además, de un “notable saneamiento”, ya que la crisis financiera deterioró sustancialmente la calidad del activo de los bancos españoles. De hecho, la tasa de morosidad alcanzó, en tan solo cinco años, cotas nunca vistas con anterioridad (hasta el entorno del 14% a finales de 2013) y los activos adjudicados llegaron a superar los 80.000 millones de euros en 2014.

El descenso en la rentabilidad del activo y el aumento de las dotaciones netas para insolvencias provocaron que el conjunto del sector bancario incurriera en pérdidas en 2012, ha recordado Hernández de Cos, quien ha destacado que en un contexto de importante reducción de la actividad bancaria, las entidades han conseguido que sus activos problemáticos hayan disminuido su peso en el balance muy significativamente.

Concretamente, la tasa de morosidad se ha reducido en más de 8 puntos porcentuales y se ha situado en la actualidad en el 5,7% del crédito total. Por su parte, los activos adjudicados son la mitad de los registrados en 2014.

Asimismo, en este período se ha producido una mejora significativa de las ratios de solvencia de las entidades de crédito españolas, que han aumentado la ratio de capital de nivel 1 desde el 7,5% en 2007 hasta el 13,5% al cierre de 2018.

A su vez, se ha referido a la exigencia de niveles de MREL suficientes para las entidades de crédito europeas, incluidas las españolas, para resolver la entidad minimizando el recurso al dinero de los contribuyentes y garantizando la continuidad de las funciones críticas y un impacto mínimo en el resto del sistema financiero.

“Para algunas entidades, esta exigencia supone un reto considerable en los próximos años”, ha advertido, lo que les debe llevar a unas adecuadas planificación y retención de recursos propios y de emisión de deuda computable como MREL, así como a aprovechar las ventanas de oportunidad que se presenten para cumplir con los requerimientos en el plazo exigido.

El gobernador del Banco de España ha valorado que la transformación del sector bancario español se ha producido en paralelo a una revisión “profunda” en el ámbito internacional de los marcos de regulación y de supervisión de las entidades financieras, para aumentar la capacidad de resistencia del sistema y de reducir el impacto de la crisis financieras sobre la economía.

Entre otras, ha citado las modificaciones institucionales “muy importantes” acometidas, como el Mecanismo Único de Resolución, pilar de la Unión Bancaria.

En todo caso, a pesar del “enorme esfuerzo” realizado en materia de resolución en Europa, ve “innegable” que quedan pendientes retos importantes en esta materia, como pergeñar los detalles del ‘backstop’ para el Fondo Único de Resolución.

Recientemente se ha acordado que el Mecanismo Europeo de Estabildiad (MEDE) asuma este respaldo financiero mediante una línea de crédito que permitirá hacer frente a situaciones excepcionales, en las que los recursos del SRF no sean suficientes para abordar la resolución de algunas entidades de crédito.

Este respaldo, que tendrá una cuantía límite del 1% de los depósitos garantizados en la Unión Bancaria, entrará en vigor, como muy tarde, en 2024 y deberá ser fiscalmente neutral en el medio plazo, de modo que los recursos comprometidos se recuperarán a posteriori mediante aportaciones del sector bancario.

PROVISIÓN DE LIQUIDEZ EN LAS RESOLUCIONES

También ha indicado que se ha de abordar la cuestión de la provisión de liquidez en la resolución de una entidad y la necesidad de asegurar que existen mecanismos suficientes de provisión de liquidez a la entidad resuelta que hagan creíbles la herramienta y el propio proceso de resolución.

Hernández de Cos ha recordado que la crisis financiera internacional alcanzó a la economía española en un momento de importantes desequilibrios, particularmente “significativos” en el sistema financiero, ya que estaba “sobredimensionado, excesivamente concentrado en prestar recursos para actividades inmobiliarias y residenciales, y muy dependiente de la financiación mayorista internacional”.

En concreto, en 2008 los activos consolidados del sistema bancario alcanzaban el 304% del PIB, el crédito bancario destinado al sector inmobiliario en sentido amplio llegó a alcanzar el 99% del PIB y la deuda bancaria en manos de no residentes suponía el 24% del PIB. Además, presentaba deficiencias institucionales y de gobernanza en una parte importante de las entidades de depósito.

UNIÓN BANCARIA: ASEGURAR DEPÓSITOS HASTA 100.000 EUROS

Igualmente, ve necesario armonizar los regímenes de insolvencia en Europa. “Se trataría de tener un régimen de insolvencia separado para los bancos”, ha dicho.

El gobernador del Banco de España ha vuelto a marcar la necesidad de completar la Unión Bancaria, lo que supone poner en marcha un seguro de garantía de depósitos europeo, plenamente mutualizado y con una fecha final de llegada.

Por último, ha abogado por “asegurar a los depositantes y a los ciudadanos europeos que sus depósitos bancarios hasta 100.000 euros están igual de seguros, independientemente de la entidad en la que estén depositados y del país en el que vivan”, dentro de la Unión Bancaria.


Cargando noticia...