Las pymes son uno de los principales objetivos de los ciberataques debido a su menor nivel de protección y a la falta de equipos técnicos especializados. Un solo incidente de ciberseguridad puede paralizar operaciones, comprometer datos sensibles y dañar gravemente la reputación de una empresa.
Sin embargo, la mayoría de pequeñas y medianas empresas no puede permitirse un departamento interno de seguridad informática. Aquí es donde surge el modelo de ciberseguridad como servicio (Security as a Service): una forma de externalizar la protección digital pagando una cuota mensual.
Según datos de IBM Security Report, más del 58% de las pymes europeas ya utiliza servicios gestionados de seguridad para reducir riesgos y costes. Este artículo explica qué incluye este modelo, cuánto cuesta realmente y cómo elegir la opción adecuada.
Qué es la ciberseguridad como servicio y cómo funciona
La ciberseguridad como servicio consiste en contratar a un proveedor externo que se encarga de proteger tus sistemas, redes y datos de forma continua. En lugar de comprar herramientas sueltas, accedes a un paquete integral gestionado por especialistas.
Según Gartner IT Security Outlook, este modelo crece más de un 20% anual en el segmento pyme por su eficiencia económica.
Este enfoque permite:
- Acceso a expertos sin contratarlos.
- Protección 24/7 sin estructura interna.
- Actualización constante de sistemas.
Funciona mediante monitorización remota, herramientas automatizadas y equipos especializados.
Qué incluye normalmente un servicio de ciberseguridad gestionada
Aunque cada proveedor ofrece paquetes distintos, la mayoría incluye un conjunto básico de servicios esenciales.
Antes de firmar un contrato, conviene entender qué suele estar incluido:
- Monitorización continua: supervisión permanente de redes, servidores y dispositivos para detectar comportamientos sospechosos antes de que causen daños.
- Protección endpoint: defensa avanzada en ordenadores, móviles y servidores frente a malware, ransomware y ataques dirigidos.
- Gestión de firewalls: configuración, mantenimiento y actualización de cortafuegos para controlar accesos externos.
- Respuesta ante incidentes: protocolo inmediato para contener ataques, recuperar datos y minimizar impacto.
- Copias de seguridad seguras: backups cifrados y aislados para garantizar recuperación ante fallos o secuestros.
Estos elementos forman la base de una protección profesional.
Qué nivel de protección necesita realmente una pyme
No todas las empresas requieren el mismo nivel de seguridad. El riesgo depende del sector, volumen de datos y grado de digitalización.
Según ENISA Threat Landscape, las pymes con comercio electrónico y gestión de datos personales presentan un 40% más de riesgo.
Antes de contratar, analiza:
- Tipo de información gestionada: datos personales, financieros o estratégicos requieren mayor protección.
- Dependencia digital: cuanto más digitalizado esté el negocio, mayor impacto tendrá un ataque.
- Número de dispositivos: más equipos implican mayor superficie de ataque.
Ajustar el servicio a tu realidad evita pagar de más o quedarse corto.
Cuánto cuesta la ciberseguridad como servicio en 2026
Uno de los mayores atractivos de este modelo es su previsibilidad financiera. En lugar de inversiones puntuales elevadas, se paga una cuota mensual.
Según IDC Cybersecurity Services Report, los costes medios para pymes se sitúan entre 40€ y 150€ por usuario al mes.
Los factores que influyen en el precio son:
- Número de dispositivos: cada equipo protegido incrementa el coste.
- Nivel de servicio: monitorización básica es más barata que SOC 24/7.
- Cobertura geográfica: servicios multinivel suelen ser más caros.
- Soporte y SLA: tiempos de respuesta garantizados elevan el precio.
Una pyme media suele invertir entre 1.500€ y 5.000€ anuales en protección profesional.
Ventajas frente a gestionar la seguridad internamente
Muchas pymes intentan protegerse con soluciones básicas sin personal especializado. Esto suele generar una falsa sensación de seguridad.
Según Deloitte Cyber Risk Survey, el 63% de brechas en pymes ocurre pese a tener antivirus instalado.
La ciberseguridad como servicio aporta:
- Especialización permanente: equipos dedicados a detectar amenazas emergentes.
- Escalabilidad: se adapta al crecimiento del negocio.
- Reducción de errores humanos: menos configuraciones incorrectas.
- Cumplimiento normativo: ayuda con RGPD y auditorías.
Externalizar reduce riesgos estructurales.
Errores frecuentes al contratar ciberseguridad como servicio
Muchas pymes contratan mal este tipo de servicios por desconocimiento.
Conviene evitar:
- Elegir solo por precio: servicios baratos suelen ofrecer protección mínima.
- No revisar contratos: algunos proveedores limitan responsabilidades.
- No formar al personal: la tecnología sin concienciación pierde eficacia.
- No auditar resultados: sin métricas, no sabes si funciona.
Una mala elección genera falsa seguridad.
Datos que muestran el impacto real de contratar ciberseguridad como servicio
Las estadísticas confirman el valor del modelo externalizado:
- Las pymes con servicios gestionados reducen ataques exitosos un 48% (IBM Security).
- El tiempo medio de detección baja un 60%: con monitorización 24/7 (Gartner).
- El coste medio por incidente se reduce un 35% (Deloitte).
- Las empresas protegidas profesionalmente recuperan sistemas un 50% más rápido (ENISA).
La ciberseguridad como servicio permite a las pymes acceder a protección profesional sin crear estructuras internas complejas. Con una inversión asumible, es posible prevenir ataques, responder rápido y cumplir con normativas. En 2026, externalizar la seguridad digital no es una opción secundaria, sino una decisión estratégica para proteger la continuidad del negocio.




