El sector agrario pierde empleo desde hace 31 meses y marca un nuevo mínimo histórico de afiliación a la Seguridad Social.

CEPYME valora el dato de empleo, pero alerta sobre el comercio y reitera la preocupación por el sector agropecuario

©CEPYME

Actualizado 04 | 03 | 2024 13:11

Valoración datos EPA Febrero 2024

Los datos del mercado laboral hechos públicos hoy revelan una recuperación del empleo respecto a enero, mes estacionalmente negativo para la ocupación. El mes de febrero ha cerrado con un aumento de 103.621 ocupados y 7.452 parados menos.

La buena marcha del empleo se palpa también en la mejora de los datos de autónomos, aunque deja atrás al comercio y el sector agropecuario.

En términos generales, desde CEPYME se valora positivamente la evolución del mercado laboral. Sin embargo, se abre una preocupación por el subsector del Comercio, que pierde 9.590 cotizantes respecto a enero en un contexto de aún elevada inflación y altos costes financieros que aquejan a las familias, algo que sucede justo a las puertas de la Semana Santa.

Además, desde CEPYME se vuelve a hacer hincapié en la preocupación por el sector agrario, que de nuevo se queda descolgado del dinamismo general, con una merma interanual en términos medios de 18.000 cotizantes y con 2.000 ocupados menos que en enero.

La tónica de buena marcha del empleo de febrero no se ha trasladado al sector primario, fuertemente afectado por las subidas de costes operativos, laborales, la burocracia y la meteorología.

CEPYME viene alertando sobre la problemática que aqueja a un sector estratégico como es el agropecuario, que pierde empleo sostenidamente desde hace 31 meses y que cierra febrero con un nuevo mínimo histórico de afiliación media (1.037.000) a la Seguridad Social.

Resulta especialmente llamativo que el sector primario siga perdiendo empleo incluso en los meses de dinamismo laboral, como el de febrero. De hecho, el agropecuario es el único gran sector que ha perdido ocupados el mes pasado en términos interanuales (-18.300) como intermensuales (-2.000).

CEPYME considera que esta tesitura obliga a una reflexión y a la adopción de medidas para sostener a un sector clave para el abastecimiento y la protección del consumidor frente a la inflación importada.

Por un lado, la Confederación apunta a la estabilidad normativa como elemento clave para el sostén del tejido productivo y el empleo. El contexto de elevada incertidumbre que padecen las empresas a causa de factores como la inflación, los costes financieros, o la situación geopolítica se agrava con la elevada burocracia y la continua proliferación normativa, especialmente la que afecta al mercado laboral, que dificulta la gestión diaria de las empresas, así como sus decisiones sobre contratación, inversión y diversificación.

La subida acumulativa del SMI, del 52% en los últimos cinco años ha sido especialmente lacerante para el sector primario, mayoritariamente compuesto por microempresas altamente vulnerables a las alzas de costes de insumos, energía, las exigencias normativas, medioambientales y las rigideces para la contratación. CEPYME reitera que las subidas del SMI han de contemplar la coyuntura que sufre el grueso del tejido productivo, compuesto por pequeñas y medianas empresas, para evitar cierres de empresas y destrucción de puestos de trabajo.

Por otra parte, aunque la Confederación saluda la disminución del número de parados registrados, vuelve a incidir en el hecho de que crece la brecha entre el desempleo registrado y el desempleo efectivo. Si a los 2,76 millones de parados registrados se añade el número de personas que no están trabajando pero están contabilizadas en figuras como los fijos discontinuos, disponibilidad limitada, en ERTE y otras situaciones, la cifra real de parados asciende al entorno de los 3,9 millones. Es necesario que se clarifique cuántas de las personas incluidas en esos epígrafes están activas y cuántas no en el mes de referencia para poder hacer un estudio real de la evolución del desempleo.


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