El tejido empresarial español se encuentra al límite. Las pequeñas y medianas empresas que representan el 99,8 % del tejido productivo, están siendo sometidas a un asfixiante incremento de costes que pone en riesgo su supervivencia y, con ello, el empleo que sostienen que no tienen en cuenta las distintas realidades empresariales.
Los datos son contundentes: en los tres primeros trimestres de 2025, el coste laboral por trabajador se incrementó un 3,3 % en las pymes. Ahora, un nuevo aumento del salario mínimo interprofesional, pactado sin tener en cuenta a quienes sostienen la economía real, añade un peso más a unas empresas que ya no pueden asumir más cargas.
La Confederación Española de la Pequeña y Mediana Empresa (CEPYME) advierte de que esta presión constante está vaciando el país de microempresas: más de 23.000 han desaparecido en los últimos cinco años. Continuar aumentando costes y cargas sin ofrecer alivio fiscal o medidas de apoyo no solo amenaza la viabilidad de miles de negocios, sino que también debilita de manera estructural el conjunto del tejido productivo.
Ángela de Miguel, presidenta de CEPYME, denuncia que se ignora la realidad de quienes crean empleo cada día: “Subir salarios sin tener en cuenta la realidad de las empresas que los pagan es un atentado contra la supervivencia de pequeñas empresas y el empleo que generan.
Legislar al margen de las microempresas y las pymes no fortalece la economía, sino que la deja indefensa frente a decisiones que comprometen su existencia. Si no se actúa, muchas de estas empresas desaparecerán, y con ellas, un pilar esencial del empleo y del desarrollo económico del país”.







