Los costes laborales son la preocupación más generalizada (67,01%) para las empresas, seguida por la dificultad para cubrir vacantes (55,84%), la inestabilidad política (55,32%) y los impuestos (49,61%), según se refleja en el Barómetro #LaPymeHabla correspondiente a 2024, que realiza la Confederación Española de la Pequeña y Mediana Empresa (CEPYME) en base a la encuesta entre las empresas canalizada a través de las 150 organizaciones empresariales miembros.
De las respuestas al Barómetro #LaPymeHabla se desprende que las subidas de costes, unidas a la incertidumbre normativa y a la dificultad para encontrar trabajadores para cubrir vacantes, provocan una contención de la producción y desaniman la adopción de nuevos proyectos o inversiones, es decir, constituyen un freno a la expansión de la actividad empresarial y limitan la ganancia de tamaño de las pymes españolas, condicionando su productividad y competitividad.
El Barómetro #LaPymeHabla de 2024 refleja una mejora en la percepción de la coyuntura económica por parte de las pymes consultadas. Sin embargo, esta evolución del entorno macroeconómico no va acompañada de unas previsiones optimistas de las pymes en cuanto a ventas y empleo. Sólo el 6,28% de los empresarios prevé que sus ventas aumenten con fuerza. Además, las empresas consultadas en el sondeo refieren cancelaciones de proyectos e inversiones a causa de los altos costes laborales, la persistencia de vacantes ofertadas sin cubrir y la incertidumbre sobre el entorno normativo.
Altos costes operativos y laborales
La fuerte inflación vivida desde mediados de 2021 viene impactando con fuerza en las cuentas de las empresas. Pese a ello, son más (el 44,85%) las empresas que no han repercutido a precios los aumentos de costes soportados que las que sí lo han hecho (43,80%). Con todo, más del 54% de las pymes han visto estrecharse sus márgenes.
Las empresas han acusado alzas del 24,1% en los costes generales y del 18,1% en los costes laborales desde 2019. Estas subidas de costes han convivido con una elevada inflación, minando las cuentas de resultados, todo en un contexto de menor acceso al crédito y con un incremento de las ventas de las pymes del 6,2% respecto al de cierre de 2019, descontando el efecto de la inflación, tal como recoge el Indicador CEPYME sobre la Situación de la pyme.
El 60% de las empresas han padecido caídas de márgenes de mayor o menor volumen. Sólo en el 6,11% de los casos el reequilibrio de las cuentas del negocio se ha realizado a través de ajustes de plantilla o salarios.
Pese a este contexto adverso, sólo una de cada cuatro empresas baraja la posibilidad de reducir plantilla o salarios para afrontar la pérdida de márgenes. Esta situación deriva en que el 36,07% de las empresas se plantee suspender o reducir inversiones.
El Barómetro de CEPYME revela el agravamiento de los problemas que más acucian a los empresarios y que limitan su actividad, tales como los altos costes laborales e impositivos, la inseguridad jurídica y la falta de mano de obra. Por todo ello, las políticas del Gobierno relativas a las empresas no son valoradas positivamente por el 92,7% de los encuestados.
Los empresarios no aprueban la política empresarial del Gobierno y reiteran demandas como una suavización de los sobrecostes laborales e impositivos, un mejor funcionamiento de los Servicios Públicos de Empleo (SEPE), e insisten en que se frene la producción normativa y su complejidad en pro de un entorno regulatorio más homogéneo entre las distintas administraciones, que genere certidumbre para la toma de decisiones.
De hecho, el 85,86% de los encuestados cree que la incertidumbre perjudica a su negocio: paraliza proyectos (26,86%), lastra la inversión (31,12%) o condiciona las decisiones sobre creación o mantenimiento del empleo (35,90%).
Impacto de la reducción de la jornada laboral
Las medidas de índole laboral preocupan especialmente a las empresas, según se refleja en el Barómetro de CEPYME. Entre ellas, destaca la reducción por ley de la jornada laboral y su impacto en las empresas.
El Barómetro #LaPymeHabla se realizó durante el proceso previo al acuerdo entre el Gobierno y los sindicatos para la reducción legal de la jornada laboral a 37,5 horas semanales sin afectar a los salarios, una medida que repercute en un nuevo encarecimiento de los costes laborales.
El 90% de las empresas consultadas en el Barómetro #LaPymeHabla reveló un impacto negativo de esta medida, que obligaría a hacer ajustes de mayor o menor calado.
Para el 25% se vislumbra posible asumir la medida con pequeños ajustes, pero más de la mitad de las empresas consultadas (el 51,51%) prevé tomar medidas más extremas como el abandono de los proyectos o la reducción del tamaño de la empresa. En el 13,55% de los casos, la medida pondría en peligro la supervivencia de la empresa, afectando negativamente al nivel de empleo.
Preocupación por las medidas de ámbito laboral
Además de la reducción de la jornada laboral, los empresarios muestran su preocupación por la posibilidad anunciada por el Gobierno de un encarecimiento del despido. El 51% de los encuestados lo rechaza y el 62,84% lo ve perjudicial para el empleo.
Un tercio destaca el aumento de la incertidumbre normativa que se añade sobre la ya existente y la inquietud ante el futuro impacto de dos nuevas medidas que han incrementado el coste laboral ya muy elevado para 2025: la nueva subida del salario mínimo interprofesional (SMI) y el incremento de las cotizaciones sociales.
Ello desemboca en una contención de las decisiones de contratación y tiene un impacto negativo para el empleo.
Los efectos de estas medidas sobre las perspectivas de evolución del empleo son claros: el 80% de los empresarios no prevé aumentar su plantilla en 2025 y, en concreto, el 17% opina que se reducirá. Esto incide también en la consecución de un objetivo estratégico para la supervivencia de las pymes: la ganancia de tamaño empresarial.
Se agrava el problema de las vacantes sin cubrir
Otro de los problemas acuciantes para las empresas es la dificultad para encontrar trabajadores para cubrir las vacantes, una cuestión que se ha agravado en tan sólo un año, como refleja el incremento del porcentaje de empresarios con dificultades para encontrar trabajadores desde el 71,2% al 78,9%, según el Barómetro #LaPymeHabla.
El desajuste entre la oferta y la demanda de empleo se produce por varios motivos: desde las divergencias entre la formación solicitada y la poseída por los candidatos hasta la localización de la empresa fuera de los grandes núcleos urbanos, pasando por el desacuerdo respecto a salarios u otras condiciones laborales.
Esta situación provoca que en el 28,8% de las empresas afectadas reduzcan producción y rechacen pedidos al no tener capacidad para atenderlos o bien suspendan inversiones (26,3%).
La persistencia de este problema -no mitigado por los Servicios Públicos de Empleo- hace que la mayoría de los empresarios (37,18%) trate de encontrar 10 trabajadores a través de contactos personales o portales de Internet y redes sociales (32,85%).
Descargar Barómetro #LaPymeHabla correspondiente a 2024
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METODOLOGÍA: Para la confección del Barómetro #LaPymeHabla se han recabado más de 1.270 respuestas emitidas por empresas. El Barómetro se canaliza a través de las 150 organizaciones integradas en CEPYME. El 96% de las respuestas corresponden a micro, pequeñas y medianas empresas.