El próximo 8 de abril se inicia el plazo para presentar la Renta 2025 y muchas personas se preguntan qué gastos pueden deducirse para optimizar su declaración. Entre ellos, los seguros ocupan un lugar relevante, aunque no todos permiten desgravación ni en las mismas condiciones. Conocer cuáles aplican, en qué casos y con qué límites es clave para aprovechar al máximo las ventajas fiscales disponibles.
A día de hoy, la declaración de la renta sigue generando dudas a casi 6 de cada 10 españoles. Con el objetivo de aportar claridad, Acierto.com pone el foco en uno de los aspectos más desconocidos: “los seguros son uno de los gastos deducibles menos conocidos y peor aplicados en la Renta”, señalan desde la entidad.
¿Es posible deducirse el seguro del coche?
Aunque el seguro de coche es obligatorio en España, solo pueden deducirse esta póliza (hasta el 100 %) los autónomos que compraron y registraron el vehículo con fines laborales. Además, el coche debe considerarse elemento patrimonial afecto, es decir, ha de usarse exclusivamente para desempeñar la actividad profesional y ser imprescindible para generar ingresos.
Hacienda permite la deducción al 100 % también, aunque haya uso accesorio en casos como: transporte de mercancías, servicios de transporte a clientes, clases de conducción, traslado de trabajadores o vendedores y pruebas, demostraciones o actividad comercial (representantes, agentes, vigilancia, etc.)
El seguro médico desgrava
El seguro médico, que goza de una penetración del 26 % en la población española y especial incremento en los últimos años (7,4 %), puede desgravarse también. Las condiciones en este caso son trabajar por cuenta ajena y haber contratado el seguro médico a través de la empresa (como parte de un Plan de Retribución Flexible, por ejemplo).
O bien ser autónomo y tributar en el régimen de estimación directa. El gasto debe incluirse en la casilla 200 “Primas del seguro”, tiene que estar registrado en la contabilidad, justificado con factura y corresponder al ejercicio fiscal (2025).
Se puede incluir al cónyuge y a hijos menores de 25 años a cargo que no superen el SMI. Los importes deducibles son de hasta 500 euros por persona, que alcanzan los 1.500 euros si se tiene alguna discapacidad.
Quién puede deducirse el seguro de vida
Existen solo dos escenarios ante los cuales es posible deducirse un seguro de vida no vinculado a un plan de ahorro (los que cubren el fallecimiento y la invalidez). El primero es que se encuentre vinculado a una hipoteca en vigor de una vivienda habitual adquirida antes del 1 de enero de 2013. En total se puede deducir hasta el 15 % de las cantidades destinadas a la compra del inmueble.
También pueden desgravarse el seguro de vida los autónomos que tributan en régimen de estimación directa: la Agencia Tributaria lo considera como un gasto deducible ligado al desarrollo de su actividad. Ahora bien, con un límite de 500 euros por persona que asciende a los 1.500 en caso de un autónomo con discapacidad. La base imponible se ve reducida en esta cantidad y se deduce en la casilla 200 relativa a las primas del seguro.
¿Y el de hogar?
El tratamiento fiscal del seguro de hogar es similar. Aunque 3 de cada 4 viviendas están aseguradas, los particulares únicamente pueden desgravarse esta póliza si está vinculada a una hipoteca en vigor, que adquirieron antes del 1 de enero de 2013, es su vivienda habitual y contrataron el seguro a la vez que firmaron la hipoteca o abonaron pagos para su construcción o adecuación para una persona con discapacidad y las obras terminaron antes del 1 de enero de 2017.
La deducción máxima permitida es de 1.356 euros anuales, que se aplica a la parte del seguro vinculada a la hipoteca de la vivienda.
Los autónomos que trabajan en casa y tienen vinculada su actividad al domicilio, pueden deducirse también el seguro de hogar. Pero no toda la prima: solo un porcentaje, que se calcula en base a la superficie de la vivienda que ocupan para desempeñar dicha actividad.
“Es importante saber, además de esto, que las deducciones pueden variar según el territorio, por ejemplo, en Navarra y el País Vasco”, añaden desde Acierto.com.
Más allá de los seguros, la educación fiscal es una de las demandas recurrentes de los españoles. Según indica Acierto.com, más de la mitad considera carecer de los conocimientos suficientes para hacer la declaración de la Renta y cumplir con sus obligaciones fiscales. Los más afectados son los jóvenes de hasta 25 años. Unas cifras relevantes si tenemos en cuenta que entre el 70 % y 80 % de los españoles realizan su propia declaración.
Consejos para una declaración de la Renta exitosa
- Recopilar toda la información necesaria: algo básico es asegurarse de que se dispone de toda la documentación necesaria, tales como los recibos de gastos deducibles, certificado de retenciones o documentación de rendimientos.
- Cambios personales en la declaración: es importante comunicar y revisar cualquier cambio que se haya podido producir en la situación personal del contribuyente, como cambios de domicilio, estado civil o nacimientos. Esto permite maximizar las deducciones y beneficios fiscales.
- Subvenciones e incrementos de patrimonio: declarar correctamente las subvenciones que se hayan recibido, así como los incrementos de patrimonio, ya que pueden generar ganancias patrimoniales que afecten al resultado final de la declaración. Por ello, hay que tenerlo en cuenta para evitar omitir ingresos que pueden tener impacto en el cálculo de la deuda tributaria o devolución.
- Consulta con un asesor fiscal: obtener orientación profesional puede ser de gran ayuda para poder recibir un asesoramiento personalizado sobre la situación financiera y fiscal del contribuyente. De esta manera, puede ayudar a maximizar las deducciones fiscales, optimizar la planificación tributaria y asegurar el cumplimiento efectivo de las obligaciones fiscales.
- Revisar bien el borrador: es fundamental revisar cuidadosamente el borrador de la Declaración de la Renta antes de enviarlo. Aunque la Agencia Tributaria pre-carga los datos fiscales, pueden existir errores o información desactualizada. Verifica que todos los ingresos, deducciones y gastos estén correctamente reflejados, y asegúrate de que no falte ninguna deducción a la que puedas tener derecho.







